«Antes de que se aproxime la brisa del alba». Khosiyat Rustamova (Uzbekistán)
*
¿Dónde
estuviste en el curso de tantos años?
¿fue
tu vida como un sueño largo y terrible?
¿fue
difícil para ti llamar
a mi
puerta al menos una vez al pasar?
ahora
es arduo permanecer en este mundo,
y
mientras me visto y me preparo para irme,
te
quedas en algún lugar de mi vida
como un anfitrión que sale a despedirme.
*
¡Me
miras!
¿Quieres
decirme algo?
tu
sombra está frente a mí,
Luna,
a pesar de que te esfuerzas,
tu
sombra se proyecta en mi ventana de todos modos.
Esto
pasa todos los días: antes del amanecer,
antes
de que se aproxime la brisa del alba,
sin
falta, el voluminoso rostro
toca
todas las ventanas una por una.
Los
jardines comparten todo su amor
con el
mundo entero.
La
mancha del sol permanecerá
en la ventana que limpié con esmero.
*
¿Te
vas ahora?
sería
maravilloso que no lo hicieras.
Si me
dejas
el
mundo se colmará con mi dolor.
Así
que sería maravilloso que te quedaras,
y
hagas que el viento sople con fuerza en este mundo.
Después
de todo, ya está oscuro,
los
caminos están en penumbras.
El
cielo está nublado
puede
que pronto llueva.
¡Detente!
¿O quizás debería ir contigo
para abandonar este mundo para siempre?
Traducción al español por Mariela
Cordero
La traducción de estos poemas fue
publicada en la Revista Abierta de Poesía
Poémame
(España) el 01/07/202o
A veces el viento cruza
y gira en sentido contrario.
Voltea los ojos perdidos,
como las vides pasan a través del día.
Las hojas secas de un nido de pájaros
se descomponen en los charcos profundos
las nueces vacías colman el pecho
del otoño que se despide.
*
El cielo oscuro y tormentoso se ha oscurecido aún más.
Es imposible ver hacia el otro lado.
Ahora el mundo entero está inmerso en la oscuridad;
incluso tu gran casa parece ocultarse.
Falta mucho para el amanecer y el viento sopla con fuerza.
Las hojas secas no retoñaran
hasta que el verano regrese, los árboles deben confiar
en el suelo – el jardín otoñal sucumbió.
La luna está creciendo. ¿Podré esperar?
tal vez la luz de la luna dure un poco más.
A la luna despistada se le ha olvidado marcharse,
y cuelga allí, desconcertada sobre tu techo.
*
Una lengua sola no puede resistir,
apenas puede contenerse.
Es imposible mantenerla pura
gracias a todas las voces que el universo creó
los campos y las estepas podrían enloquecer,
pero la piedra duerme en calma.
Y los árboles mantienen su santuario intacto
contra el tatuaje del viento.
*
El viento no puede mover a la Tierra de su lugar,
un huracán no puede detener el mar.
¡Y vida! Por tu famoso rostro,
descubrirás que matar no es tan fácil.
Los rayos no pueden quebrar el cielo.
El otoño no puede arrancar los árboles.
mi cabeza está en la guillotina, oh estoy–
cara a cara con su muerte.
Parecías inofensivo desde afuera.
¿Somos muy diferentes? ¿No?
pero no sucumbirás en la marea–
un pez frío no puede ahogarse ni perecer
* * *
Por el suave pelaje del sombrero en mi cabeza,
el rey de los bosques tuvo que morir.
¿Y cuántos conejos tuvieron que morir por cada uno
de los abrigos que compro?
la vida está gastando mucho por mí,
tal vez debería envejecer más rápido.
Esta bufanda turquesa, el tono del mar,
es un recuerdo del desastre de una sirena,
y mi bolso brilla con ojos de águila.
El mar esparce perlas en mi corazón.
Y portando botas de piel de cocodrilo,
luciré tan orgullosa e inteligente.
Hoy volveré a comprar ropa nueva,
¡Oh, cuánto lujo significa para mí!
y la vida y todas sus criaturas se enlazan
sepultadas en mí todos los días.
* * *
Amanece;
La noche se aleja.
todo está tranquilo;
Nada se mueve.
El rocío moja la hierba;
las hojas marrones se pudren.
Y hasta los pájaros
no se atreven a cantar.
La niebla se hace más densa,
cubre la hierba.
Las ramas muertas se balancean;
y el día pronto morirá
las hachas están hambrientas de cortar
los cuchillos quieren sangre.
En este reino de oscuridad,
el sol se ha dado por vencido
Traducción al español por Mariela
Cordero
La traducción de estos poemas fue
publicada en la web
Festival
de Poesía de Medellín. Edición 32 (Colombia) el 27/05/2023
Khosiyat Rustamova nació en 1971 en la aldea de Olmos, en el distrito de Chust de la provincia de Namangan. Estudió en la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de Uzbekistán (1988-1993) y en la Universidad de Literatura Superior (2001-2004). Desde 2015 es jefa de redacción del periódico El mundo del libro.
Ha publicado La casa en el cielo (1997), Rescate (2003), El manto (2004), Un muro (2006), Agosto (2008), Ocupación (2011), 40:0 (2011) , Consolación (2005) y Nubes descontroladas (2019). Sus poemas se han traducido al turco, azerbayano, ruso, alemán, kasajo e inglés. Ha traducido al idioma uzbeko poemas de Marina Tsvetaeva, Eugene Eutushenko, Anna Akhmatova, Boris Pasternak, Rasmiye Sabir, Ramiz Rovshen, Nigar Refibeyli, Riza Khalil, Neguib Fazil Kisakurak y Khusnu Daglarja. Ha recibido algunas distinciones como la medalla Shukhrat – Fama (2004). Obtuvo el premio internacional de Azerbaiyán Mikail Mushfeek (2015). Es miembro de la Unión de Escritores de Uzbekistán

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