«El tiempo no tiene dueño». Maria Alice Bragança (Brasil).
Corre un conejo blanco con un reloj Hay que decir que no hay tiempo. No hay tiempo para vivir, para respirar. Allí va corriendo un conejo blanco con un reloj. Tarde. Tarde. Siempre atrasado. Hay que ser activo, productivo. El tiempo de los relojes siempre avanza. Tienes que decir que no tienes tiempo. O nadie te tomará en serio. El tiempo es un misterio. El tiempo no tiene dueño. Un reloj atrasado sólo marca el sueño. Nunca el sueño. Tienes que decir ocupado, ocupado. Tienes que decir que no tienes tiempo. ¿Y si alguien decide amarte? Tienes que estar siempre preocupado, ocupado. O podrían pensar que tú tienes la culpa de que el mundo sea como es. El lector Cuando un poema encuentra a su lector, verso, poiesis, filosofía, emoción, se tiende un puente, un texto, un contexto, un sentimiento. Cuando un poema encuentra a su lector, encuentra un cómplice, un sentido. Indivisible, un gesto de amor ...