« ¿Quién oyó del verano y el invierno juntos?». Tarana Turan Rahimlies (Azerbaiyán)
No fuimos creados el uno para el otro
Somos seres
humanos que provenimos de dos mundos diferentes,
es oscuro en un
mundo, es luminoso en otro.
Dos corazones
diferentes, dos opiniones diferentes,
no fuimos
creados el uno para el otro.
Mis deseos son
como un barco sin velas.
Tus olas no
pueden impulsarme.
Este amor puede
convertirse en una pena como una ruptura,
no fuimos
creados el uno para el otro.
No quiero que el
ardor del amor te calcine
no puedo
soportar las llamas del amor.
¿Quién oyó del
verano y el invierno juntos?
No fuimos
creados el uno para el otro.
Creo que todas
las personas en mi camino son ángeles,
pero para ti
todas las personas a tu alrededor son estafadores.
¿De qué sirve
engañarse a sí mismo?
No fuimos creados
el uno para el otro.
Cada uno de
nosotros tiene un espíritu diferente, no nos despedacemos
no nos empujemos
unos a otros en el tren de la vida.
No tracemos un
camino cuyo final se advierta de antemano
no fuimos
creados el uno para el otro.
Vida y muerte
La vida es
comenzar a existir
de la nada.
La muerte es
valorar todo en la vida
en el último
instante de la vida.
La vida es el
camino
que sabes a
donde te lleva.
El camino está
lleno de deseos
que presionan
nuestro endeble corazón.
El amor es
superar la muralla del corazón
para aproximarse
al corazón.
Cumplir años es
acercarse a la
muerte paso a paso.
Como si este amor estuviera al borde de
la muerte
Como si este
amor estuviera al borde de la muerte.
Ve, no dejes que
tus ojos sean cubiertos de sangre.
Ahora no existe
la costumbre de consolar o esperanzar,
no te hagas
daño, no me desgastes.
Ahora mis
sentimientos han sido congelados,
no se derretirán
ni siquiera si los extiendo al sol.
Llenaste mi
corazón con tanto dolor,
ningún amor es
capaz de penetrar en mi corazón.
He visto una
tumba dentro de tus ojos,
no insistas en
decir «te amo».
Como si este
amor estuviera al borde de la muerte.
Ve, no dejes que
tus ojos se cubran de sangre.
Estoy en un bosque extraño
Estoy en un
bosque extraño,
las hachas
cortan el dolor.
¿Quién dice que
tengo corazón?
es congoja que
punza bajo mi pecho.
Estoy harta de
mí
cada día
descubro un nuevo dolor.
Cuando quiero
dormir
el desconsuelo
cierra mis ojos.
Estoy dentro del
conflicto,
mi amante me
regaló desolación
¿Quién dice que
estoy llorando?
Es la pesadumbre
la que derrama las lágrimas.
Traducción
al español por Mariela Cordero
La
traducción de estos poemas fue publicada en la Revista Abierta de Poesía
Poémame
(España) el 12/04/2019
Tarana Turan Rahimlies una poeta, escritora, periodista,
traductora, crítica literaria, profesora y académica de Azerbaiyán. Es Doctora
en Filología, Profesora Asociada de Azerbaiyán y Catedrática de Literatura
Mundial de la Universidad Pedagógica Estatal de Azerbaiyán. Autora de 7 libros
y de aproximadamente 400 artículos, así como editora y revisora de 20 monografías
y libros de poesía y miembro activa de la Agencia Literaria Internacional de
Turquía, su trabajo se ha publicado en más de 25 países.

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